EL Petó de la Mort
Mes son cor jovenitol no pot mes;
en ses venes la sanch s´atura i glaça
i l´esma perduda amb la fe s´abraça
sentint-se caure de la mort al bes.
Mas su joven corazón no puede más;
en sus venas la sangre se detiene y se hiela
y el ánimo perdido con la fe se abraza
sintiéndose caer al beso de la muerte
Mossèn Cinto Verdaguer
El Beso de la Muerte, (EL Petó de la Mort) en catalán es una escultura de mármol, que se encuentra en el cementerio de Poblenou en Barcelona.
La escultura de El Beso de la Muerte, es sin duda la composición más conocida y destacada del cementerio.
Se cree que la escultura fue creada por Jaume Barba, aunque otros aseguran que la idea fue concebida por Joan Fontbernat.
El encargo se hizo al taller de Jaume Barba, a quien desde siempre fue adjudicada la creación de la escultura, pero dado que el maestro tenía 70 años cuando se realizó, parece más veraz la versión de que la obra fue realizada por Joan Fontbernal que era yerno del maestro y escultor más cualificado del taller, aunque la parte trasera de las costillas de la escultura que posee un realismo impactante, también es atribuida a Artemi Barba.
La escultura representa a la muerte, en forma de un esqueleto alado, plantando un beso en la frente de un hombre joven y guapo. La escultura evoca diferentes respuestas a las personas que la ven: es el éxtasis en el rostro del joven o la renuncia a la vida.
El erotismo del beso es difícil de disimular, la escultura muestra la bienvenida a la muerte como un socio. La escultura es a la vez romántica y terrible, que lleva a los diferentes puntos de vista de las personas que lo ven. Que atrae y repele a la vez, la necesidad de tocar combina con el deseo de huir.
Esta escultura fue mandada a hacer en 1930 por la familia Llaudet que perdió un hijo en su plena juventud, dicha escultura se encuentra sobre la tumba del joven representando los versos de Mossen Cinto Verdaguer en el epitafio.

